bitácora dark light

Productora de Software S.A.S.

Por Yuji Kiriki

… is a Colombian provider of software services that serves the US, European and Latin American markets. It is also the first Latin American software company to achieve CMMI 5 Status,[1] and the first in the Spanish-speaking world to receive the Software Process Achievement Award granted by the IEEE Computer Society and Carnegie Mellon’s Software Engineering Institute.[2] In 2018, PSL was selected to be part of the Global Outsourcing 100 List by the IOAP (International Association of Outsourcing Professionals) [3].

Durante 34 años PSL fue una empresa colombiana. Quiere decir que nacieron en 1986. ¿Qué pasaba en Colombia entre 1986 y 1989?

El tercer año de S4N fue quizás el más duro. No sabíamos si estabamos haciendo lo correcto. No sabíamos siquiera si alguien nos iba a comprar nuestros servicios. Teníamos una concentración total en un solo cliente. Eramos un puñado de personas con ganas de hacer las cosas y, recuerdo, que varios de esos meses nos tocó priorizar los pagos de nómina, pues estabamos esperando pagos de unas facturas y que llegaran más proyectos.

Para Don Jorge Aramburo, mientras el país se seguía hundiendo en la eterna crísis, intensa, entre paras, guerrillas, narcotráfico y políticos corruptos, él pensaba en hacer software. Desde Medellín. Desde Colombia y para el mundo; desde PSL.

¿Qué tenía en la cabeza Don Jorge? No lo he conocido y creo que así he podido contentarme con una imagen basada en lo que ha logrado. El mayor indicador para mi de que se está siendo un buen empresario es qué dicen las personas que pasaron por la empresa, qué cultura persigue, qué valores observan.

Es gratificante que de PSL he conocido varias personas talentosas que trabajan y trabajaron en S4N y siempre me han confirmado que PSL es una “buena empresa”. Obvio, uno no es monedita de oro para caerle bien a todos, y todos cometemos errores en el camino, pero es refrescante que en Colombia haya una empresa de base tecnológica que lo esté haciendo bien con las personas que trabajan allí.

La venta de PSL me ha hecho reflexionar sobre a quiénes admiramos y qué buscamos como industria. Si uno se va a Forbes.co o la revista Dinero, el tufillo de Silicon Valley es nauseabundo. Admiramos lo más grande, lo más rápido, lo más superficial.

¿Está eso bien o mal? No soy quién para emitir un juicio de valor (aunque lo acabo de hacer jajaja). Pero sí me cuestiono si son las empresas y personas que deberíamos tener como roles modelo.

No sé en lo personal cómo será Don Jorge. No sé si será tiránico como algunos de los C-Levels (el tufo es semántico, en como hablan, en como piensan, en lo que esperan de la vida, etc) de nuestra farandula Startup criolla. Solo sé que las personas que pasan por PSL dan buen parte de la empresa, que fue una empresa 100% colombiana, que nació en las condiciones más adversas (quisiera ver un unicornio colombiano naciendo y formarse en plenos 80s), con una visión y EJECUCIÓN brillantes, una empresa que genera utilidad, y que lleva en el mercado 34+ años haciendolo bien.

Entiendo que el mundo funciona así; rápido, con modelos de negocio inflados por flujos de dinero exorbitantes, globalizado, donde 34 años de historia se pueden convertir en 70 millones de razones. Pero, como me dijeron por ahí, me dió guayabo la noticia de la venta de PSL.

PSL estuvo en mi imaginario desde la universidad, donde en clase una profesora nos contó de la importancia de la certificación CMMi para las fábricas de software, y cómo una empresa antioqueña tenía el máximo nivel alcanzable.

Años después uno de mis socios se encontró un review de Don Jorge a un libro de CMMi en Amazon. Al enterarme de eso supe que leer, estudiar, cuestionar, experimentar, radicalizarse, empujar los límites de lo que se es y de lo que se puede llegar a ser podría ser una forma de salir adelante.

Pero entiendanme bien. No las ganas de hacer empresa. No las ganas de gastar plata de inversionista. No las ganas de cambiar las cosas con modelos de negocio copiados de otra parte. Cambiar las cosas es cambiar el sistema mismo, los valores que observamos, las costumbres que seguimos y a quienes admiramos o dejamos ser modelos a seguir. Cambiar el sistema de valores no se logra quemando devs a cambio de equity.

Puede ser la educación que recibí de mamá y papá. Puede ser el contexto cultural en el que me crié. En Japón (y no quiero sonar a Yokoi Kenji, mi antítesis) se encuentran las empresas más antiguas del mundo. ¿Por qué?

PSL hace parte de lo que admiro, y en consecuencia a Don Jorge y su equipo -quienes deben ser unos super tesos-. Sí, tengo guayabo, porque una parte de ese imaginario que me formó como empresario lo pierdo, viendo cómo la lógica de un mundo “nuevo” fue más fuerte que el contexto histórico en el que nacio esa empresa.

PSL vendió a empresas Fortune 500 años antes que S4N. Nosotros llegamos a las Fortune 150 (jajaja hay que chicanear) en menos de la mitad del tiempo y con un modelo de negocio diferente. Vamos a ver hasta dónde llegamos.

Gracias Don Jorge por enseñar haciendo. Acá hay alguien que le sigue aprendiendo.